Sus ojos morados, rasgados formando una media luna que iluminaba su cara. Y esos dientes rectos tan perfectos... No podía creer que ÉL estuviera realmente en un sitio como aquel.
Se deslizaba corriendo por aquellos callejones de Whitechapel tan siniestros, perdiéndose en la niebla... -En estos días este barrio no es muy seguro-pensé, pero no pude evitar seguir su atractiva sombra...
-No deberías seguirme, pequeña...-decía, mientras un brillo especial aparecía en su mirada. Sus ojos se clavaron en los míos, estaban dentro de mi, era una sensación muy extraña que sólo duró un segundo, al apartar su mirada de mi se dio la vuelta y continuó su camino...
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Sus ojos morados, rasgados formando una media luna que iluminaba su cara. Y esos dientes rectos tan perfectos... No podía creer que ÉL estuviera realmente en un sitio como aquel.
Se deslizaba corriendo por aquellos callejones de Whitechapel tan siniestros, perdiéndose en la niebla...
-En estos días este barrio no es muy seguro-pensé, pero no pude evitar seguir su atractiva sombra...
De repente, ante mi asombro, se giró lentamente y me dirigió la palabra.
-No deberías seguirme, pequeña...-decía, mientras un brillo especial aparecía en su mirada. Sus ojos se clavaron en los míos, estaban dentro de mi, era una sensación muy extraña que sólo duró un segundo, al apartar su mirada de mi se dio la vuelta y continuó su camino...
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